4.- Dios el Espíritu Santo

Creemos que el Espíritu Santo es una persona y es Dios mismo, igualmente que el Padre y el Hijo. Convence al mundo de pecado, justicia y juicio; al momento de creer en Cristo, el cristiano es regenerado, sellado y bautizado por el Espíritu Santo que viene en aquel momento a morar en él para siempre. Creemos que el Espíritu Santo da dones a la Iglesia para su crecimiento y desarrollo como El quiere. Algunos de estos dones como: lenguas, sanidades y profecías (entiéndase por nuevas revelaciones) creemos que no están vigentes. Creemos que Dios sana en respuesta a la oración con o sin medios (diferentes medicamentos, operaciones, etc.) de acuerdo a su soberana voluntad. No podemos echar mano de la sanidad por fe de la misma manera en que recibimos la salvación. Cuando Dios no sana, esto no es necesariamente indicación de falta de fe ni de pecado en la vida del cristiano. Jn. 16-8-11; 1 Co. 12:4-7, 13; 2 Co. 12:7-9; Ef. 1:13; 4:39; Tito 3:5.